Cuando pensamos en el impacto de la moda en el medio ambiente, lo primero que nos viene a la mente es la elección de los materiales y el exceso de existencias. Las emisiones generadas por los envíos también son motivo de preocupación habitual.
Pero hay otro factor medioambiental del que no se habla tanto: los residuos.
Una nueva investigación de Greenpeace ha revelado que las devoluciones de artículos de moda pueden recorrer hasta 10 000 kilómetros por cada pedido, lo que genera una media de 2,78 kg de CO₂ por paquete.
Dado que países como Francia, Alemania, España y el Reino Unido están introduciendo normas que prohíben el vertido de excedentes de stock o sancionan a las empresas por generar residuos textiles, las marcas de moda y los minoristas se ven obligados a adoptar prácticas más respetuosas con el medio ambiente.
Veamos, pues, cómo pueden las empresas de ropa reducir el número de devoluciones sin que ello afecte a la experiencia del cliente.
¿Cómo afectan al medio ambiente las devoluciones de ropa?
Los consumidores suelen pensar que están «aportando su granito de arena» a la moda sostenible al devolver las prendas que no quieren, ya que así estas pueden venderse a otros clientes. Sin embargo, un estudio de Greenpeace ha revelado el verdadero impacto medioambiental que tiene devolver las prendas.
La unidad de investigación de la organización en Italia colaboró con el programa de televisión «Report» de RAI 3 para realizar un seguimiento de 24 prendas de moda rápida a lo largo de dos meses. Las prendas se compraron en varias tiendas online conocidas y se les colocó un localizador GPS para ver dónde acababan.
Los resultados fueron reveladores:
- En total, las 24 prendas recorrieron 100 000 kilómetros a lo largo de 13 países europeos (además de China) durante 58 días.
- La distancia media de entrega y devolución fue de 4.502 kilómetros, con recorridos de los productos que oscilaron entre los 1.147 km y los 10.297 km.
- Los camiones fueron el medio de transporte más utilizado, seguidos de los aviones, las furgonetas y los barcos.
- El impacto medioambiental medio de cada devolución fue de 2,78 kg de CO₂, y los embalajes representaron el 16 % de esta cifra.
- El 58 % de las prendas no se volvieron a vender tras ser devueltas.
Las devoluciones son fundamentales para que los consumidores puedan descubrir nuevos productos y establecer una relación de confianza con sus marcas favoritas. Un servicio de devoluciones rápido y gratuito es esencial para muchos compradores; el 67 % de los consumidores del Reino Unido afirma que no compraría en una tienda que no ofrezca devoluciones gratuitas.
Pero el recorrido que deben hacer los envases devueltos para volver a la circulación no es sostenible, y tampoco resulta especialmente rentable.
¿Cómo puede la industria de la moda hacer que las devoluciones sean más respetuosas con el medio ambiente?
Dado que no parece que vaya a disminuir la presión para reducir la huella de carbono, las marcas de moda y los minoristas deben desarrollar estrategias para reducir el impacto medioambiental de las devoluciones de prendas. Por ejemplo:
- Devolución de prendas no deseadas al punto de almacenamiento más adecuado: Muchas empresas de ropa gestionan las devoluciones a través del canal de venta original, lo que significa que los pedidos se envían de vuelta a su punto de distribución inicial, incluso si hay un punto de devolución más cercano.
Una de las formas más eficaces de minimizar la distancia que recorren los artículos devueltos es analizar la capacidad de almacenamiento de forma global. ¿Podrían devolverse los artículos a una tienda cercana, por ejemplo? ¿Hay varias devoluciones que puedan agruparse y enviarse al mismo almacén? Un omnicanal de la gestión de inventario permite que las prendas no deseadas se devuelvan al punto de almacenamiento más adecuado. - Aumenta las posibilidades de reventa: El objetivo de las devoluciones es evitar la sobreproducción y el desperdicio en el sector de la moda, pero un estudio de Greenpeace reveló que un porcentaje significativo de artículos nunca se vuelve a vender.
A menudo, el stock devuelto no se vende porque acaba en el lugar equivocado: un canal donde la demanda es baja. Gestionar los pedidos de forma integral te permitirá identificar dónde se venden mejor los artículos, canalizando las devoluciones hacia el lugar donde hay más posibilidades de reventa. - Busca oportunidades para reducir el impacto de la gestión de pedidos: no solo el trayecto de vuelta influye en la huella de distribución de tu marca. Identificar formas de reducir los kilómetros de transporte en el punto de venta también te ayudará a reducir tus emisiones de CO₂.
Por ejemplo, añadir o ampliar servicios de gestión de pedidos como Click and Collect, «drop-ship» y Ship from Store permitir un envío rápido con menos kilómetros recorridos. Si ha invertido en un software de gestión omnicanal , puede configurar sus reglas de coordinación para tener en cuenta el impacto medioambiental en las opciones de cumplimiento.
También puede utilizar el conocimiento del inventario para ayudar a sus clientes a seleccionar opciones de entrega más ecológicas. Por ejemplo, pueden esperar más tiempo para recibir su pedido y así evitar envíos fraccionados, o ver cuándo un artículo está disponible en su tienda local. - Mejora la predicción de la demanda: comprender el comportamiento de los clientes con mayor detalle también puede ayudarte a gestionar la producción y a tomar decisiones acertadas sobre la ubicación de las existencias.
Trabajar con una base de datos de inventario unificada te permitirá recopilar información sobre volumen, color y tallas, para comprender los patrones de compra y mejorar la previsión de ventas.
Más información: Cómo los sistemas de gestión de pedidos impulsan la eficiencia y la sostenibilidad
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Tal y como concluye el informe de Greenpeace, la industria de la moda ha creado un entorno en el que las prendas pueden devolverse «sin coste alguno para el comprador y con un coste insignificante para la empresa fabricante, pero con un enorme perjuicio para el medio ambiente».
Si tu empresa se toma en serio la reducción de su huella de carbono, pero no quieres sacrificar la experiencia del cliente, invertir en un software de gestiónomnicanal es un buen punto de partida.
Mejorar la visibilidad de tus existencias y tomar decisiones centralizadas sobre dónde y cómo gestionar y reintegrar los pedidos te permitirá dar prioridad a la sostenibilidad sin afectar a tus niveles de servicio. Además, como ventaja adicional, recorrer menos kilómetros también se traduce en un menor coste en la gestión de los pedidos de los clientes.
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